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miércoles, 29 de abril de 2015

Elasticidad muscular y flexibilidad

Constantemente se habla de las ventajas de los estiramientos en nuestras sesiones de entrenamiento para así evitar las lesiones. Esta afirmación, que es aceptada como verdad por todo el mundo, tiene su base en dos conceptos, que quizá no sean tan conocidos, la elasticidad muscular y la flexibilidad.



Primero habría que hacer una diferenciación entre Elasticidad y Flexibilidad. La elasticidad es la facultad de los músculos de recobrar su largo después de un trabajo de fuerza y la flexibilidad es la capacidad del músculo de desplazar los segmentos óseos que forman las articulaciones. 



La elasticidad muscular depende del largo inicial de las fibras musculares, siendo mayor la amplitud de movimiento de contracción y distensión, cuanto mayor sea el largo de las fibras en reposo. Esta propiedad no se mejora con los ejercicios de fuerza, sino con estiramientos de las fibras musculares en los calentamientos aumentando indirectamente la fuerza y la potencia.

En el movimiento de las articulaciones se ven implicados, además de los músculos, los tendones, ligamentos y huesos, es preciso para mantenerlos en buen estado, por un lado que nos hidratemos y alimentemos acorde a la carga de nuestros entrenamientos y que ejecutemos calentamientos adecuados de las articulaciones, antes de cada sesión, sobre todo cuando las sesiones nos vayan a demandar un trabajo intenso. La movilidad articular no es una facultad que pueda mejorarse, sin embargo, sí que puede empeorar con las lesiones o enfermedades.


La elasticidad muscular, sin embargo, sí puede mejorarse a través de ejercicios de estiramientos, que pueden ser ejecutados de forma activa -siendo los que la propia fuerza de la articulación nos permite- o de forma pasiva, es decir ejerciendo una fuerza externa, bien sea de la mano de otra personas o con mecanismos adecuados para tal fin. La ayuda de un profesional en este campo puede ser esencial para la recuperación del largo de las fibras de algún músculo que pueda haberse acortado por una mala gestión de las cargas en los entrenamientos o por una carencia en los estiramientos de la zona o una mala alimentación.

Por su gasto en el proceso de contracción y distensión del músculo es preciso que los deportistas tengan una alimentación rica en magnesio. bien a través de alimentos que lo contengan, bien con una suplementación adecuada, siempre prescrita por un profesional.  
En cualquier caso, si nuestros entrenamientos se han ido adecuando de forma progresiva, en cuanto a carga, atendiendo a los estiramientos correctamente y con una buena alimentación, nuestros músculos deberían presentar una fuerza y elasticidad saludables. Si esto no ocurriera deberías acudir a un profesional para que te oriente y evite males mayores.

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